26 Abr 3 señales de que te estás saboteando tú misma
Muchas veces las mujeres pensamos que estamos bloqueadas por temas de capacidad. No nos creemos capaces de dar el siguiente paso o de tomar una decisión. En mi experiencia lo que veo es que la mayoría de las veces son autobloqueos. Es decir estamos tomando decisiones pequeñas para no tomar las grandes o para posponerlas. En muchos casos vivimos en una especie de ilusión en la que creemos que sí que estamos tomando decisiones para ir hacia adelante.
Este post te va a servir para darte claridad acerca de si verdaderamente eres incapaz o si es que te estás boicoteando a ti misma. Aquí van tres señales de que lo estás haciendo.
Siempre estás «a punto de»
La primera es que siempre estás “a punto de algo”. Has tomado la decisión y estás plenamente convencida de hacerlo pero a la hora de la verdad siempre estás a punto de iniciarlo. Con excusas como “esta semana lo hago”, “en cuanto tenga un ratito me pongo”, “voy a hacer primero lo realmente importante y luego me pongo con esto”… La realidad es que el hueco no va a llegar solo: tienes que forzarlo. Si no lo haces, no va a aparecer por arte de magia. En el fondo lo que estás haciendo no es esperar que llegue el momento perfecto, sino evitar moverte.
Te escondes en la formación
Otra de las señales que más veo en las mujeres con las que trabajo es el estar constantemente apuntándose a cursos de formación bajo la excusa de que no es el momento perfecto porque “necesito todavía un poquito más de formación para ser lo suficientemente buena” o estar lo “suficientemente preparada”.
La realidad es que un curso de formación más en tu currículum no va a hacer que te sientas más o menos capaz de dar el paso hacia lo que verdaderamente quieres. Es más una herramienta de procrastinación o una excusa que te estás poniendo tú a ti misma: pensar que te falta algo de formación para alcanzar los niveles de excelencia que tú crees que son los que necesitas. Esto es súper habitual: pensar que un curso de formación, que un certificado o que otro título van a hacer la diferencia. Y no es así.
Te cuentas historias muy convicentes
La tercera señal es contarte historias que te tranquilizan y que funcionan muy bien en los círculos sociales: “ahora no es un buen momento porque mis hijos son mi prioridad”, o “ahora no es el momento porque voy a hacer una reforma en mi casa que me va a llevar mucho tiempo”… Son ejemplos que ponen cosas verdaderamente importantes como excusa.
He oído un sinfín de variedades de estas excusas que encajan perfectamente en las conversaciones entre amigas ya que ninguna de ellas va a discutirte porque tu familia o tu casa son prioridades obvias en la vida de una persona. Pero tú, en el fondo sabes que es una excusa que te pones a ti misma para no dar ese paso.
Tú sabes la llamada que tienes que hacer y el paso que tienes que dar. Aunque te dé miedo y aunque te sientas incapaz. Sé honesta contigo misma y anota en un papel las decisiones que estás evitando tomar. Es el primer paso para poder ponerte en movimiento hacia ese objetivo que te encantaría cumplir.
Si crees que ha llegado tu momento de avanzar en serio y quieres hacerlo acompañada, puedes escribirme y y vemos si encaja contigo mi mentoría 1 a 1. En una mentoría personalizada te ayudo a ordenar lo que tienes en la cabeza, a tomar decisiones que estás evitando y a moverte hacia donde tú quieres.