17 Mar Qué hace una mentora para emprendedoras (y cuándo realmente la necesitas)
Hay momentos en la vida profesional de una mujer en los que ya no se trata de trabajar más. Ni de hacer otro curso. Ni siquiera de esforzarse más, porque sinceramente, la mayoría ya vive bastante al límite.
En realidad se trata de otra cosa; de esa sensación incómoda de saber que podrías estar mucho mejor de lo que estás, pero sientes que algo te está frenando. A veces es miedo; otras, agotamiento. Aunque muchas veces es simplemente tener la cabeza tan llena que cuesta incluso pensar con claridad.
Y en este punto es donde muchas mujeres profesionales empiezan a buscar una mentora. No porque sean débiles o porque no sepan hacer las cosas solas. Es al revés completamente: suelen ser mujeres muy capaces, súper resolutivas y que están acostumbradas a tirar de todo y de todos, que empiezan a darse cuenta de que llevan demasiado tiempo haciendo malabarismos sin pararse a mirar qué necesitan ellas mismas.
Lo cierto es que vivir constantemente apagando fuegos desgasta muchísimo. Sobre todo cuando tienes un negocio, una profesión exigente o personas dependiendo de ti.
Por qué cada vez más mujeres profesionales buscan una mentora
Durante años se nos ha vendido la idea de que una mujer preparada puede con todo. Y sí, claro que puede. El problema es el precio que muchas pagan por intentar hacerlo siempre todo solas.
Hay mujeres brillantísimas que bloquean algo tan simple como enviar un presupuesto porque dudan de si están cobrando demasiado. Otras llenan agendas imposibles mientras sienten que no avanzan realmente en nada importante. Y muchas viven atrapadas entre la sensación de “podría hacerlo mucho mejor” y el agotamiento mental de no saber por dónde empezar.
Desde fuera parecen organizadas, pero por dentro van con mucha prisa y esto no siempre se arregla con más productividad, sino que a veces hace falta todo lo contrario: parar parar un momento, ordenar la cabeza y dejar de funcionar en piloto automático.
Qué hace realmente una mentora para emprendedoras y mujeres profesionales
Mucha gente piensa que una mentoría consiste en que alguien te motive o te diga frases bonitas de taza de desayuno. Pero una buena mentoría profesional, en mi opinión, no tiene mucho que ver con esta imagen aduladora que muchas mujeres se imaginan.
Realmente una mentora no vive tu vida por ti ni toma decisiones por ti. Lo que hace es ayudarte a ver con claridad cosas que, cuando estás dentro del ruido diario, cuesta muchísimo detectar sola.
Te ayuda a ver con claridad tus patrones, tus bloqueos, tus miedos (siempre disfrazados de algo bueno y bonito), tus ilusiones (que llevas meses posponiendo) o las decisiones que tendrías que tomar para llegar a los objetivos que tú te has marcado y que no tomas por no sé sabe muy bien qué. Te ayuda a entenderte, a priorizar a tomar acción. A hacer un plan según tus valores y tus objetivos. Un plan que sólo vale para ti porque tú eres única y tu plan, por tanto, también lo es.
Lo cierto es que no hace falta estar en un momento de crisis enorme para necesitar este tipo de ayuda. Muchas veces sucede lo contrario: la rutina que te come los días, la vida normal, es lo que verdaderamente devora tu ilusión, tus proyectos y tus ganas.
Mentoría para mujeres en Valencia (y online): claridad, foco y dirección
En las mentorías con mujeres profesionales y emprendedoras hay temas que se repiten muchísimo. La inseguridad a la hora de negociar, pedir o reclamar, el miedo a vender, la sensación de no llegar a todo, el caos mental, la dificultad para enfocarse o esa costumbre tan femenina de ponerse siempre al final de la lista.
Normalmente a mis clientas no les falta capacidad (al revés, son mujeres súper brillantes), lo que les falta es claridad. Porque cuando una de ellas logra ordenar todo ese caos que tiene en la cabeza, muchas cosas empiezan a cambiar casi solas: toma decisiones más rápido, se comunica mejor, se atreve más… y empieza a actuar desde otro sitio más seguro y más firme.
Después de 12 años al frente de mi empresa, combino mi día a día en mi agencia de marketing con mi trabajo como mentora para mujeres en Valencia y también de forma online con emprendedoras y profesionales de otras ciudades que necesitan parar el ruido mental, recuperar su foco y volver a sentirse dueñas de sus decisiones.
Casi siempre el problema no es falta de talento, sino de llevar demasiado tiempo intentando hacerlo todo sola.
Señales de que ha llegado el momento de pedir ayuda
Hay mujeres que llegan a una mentoría bastante agotadas, otras llegan frustradas y casi todas conscientes de que se ven atrapadas en el mismo punto una y otra y otra vez. En ese bucle infinito estilo “el día de la marmota”.
No siempre es fácil darse cuenta de cuándo necesitas apoyo en el tema de negocios, empresa o del ámbito profesional porque suponemos que tenemos que enfrentarnos a esto solas o con los consejos de algún amigo que tiene un negocio (aunque no tenga nada que ver con el nuestro ni con nosotras). Para ayudarte hay algunas señales que suelen repetirse muchísimo en mujeres emprendedoras y profesionales. Y que yo misma he tenido varias veces en mi trayectoria profesional, tanto cuando he trabajado para otros, como durante estos 12 años trabajando por cuenta propia. Te pongo varios ejemplos:
- Cuando llevas semanas —o meses— pensando mucho y teniendo muchísimas y muy buenas ideas, pero no pones en marcha ninguna.
- Cuando empiezas mil cosas y te cuesta terminar casi todas.
- Cuando notas que tu cabeza va constantemente acelerada y aun así sientes que no avanzas de verdad.
- También suele aparecer una sensación muy concreta: la de estar ocupadísima… pero desconectada de lo importante y sin cumplir ninguno de los objetivos que verdaderamente te importan. Esta señal es súper habitual: muchas mujeres empiezan a notar que se pasan el día resolviendo urgencias, apagando fuegos y atendiendo a todo el mundo menos a sí mismas. Y mientras tanto, las decisiones importantes siguen aparcadas sin tomarse, otro mes más, otro año más.
- Otra señal muy frecuente de que te vendría bien una mentora es la dificultad para enfocarte. Querer hacerlo todo, abarcar demasiado y terminar agotada mentalmente. O tener claro lo que deberías hacer… pero postergarlo constantemente porque aparecen dudas, miedo o inseguridad.
- Y luego está esa sensación más silenciosa, pero muy común: sentirte sola llevando demasiadas cosas a la vez: negocio, trabajo, casa, hijos, otras responsabilidades familiares, expectativas propias y ajenas…
Una mentoría para mujeres que quieren avanzar (de verdad)
Y si mientras leías esto has sentido ese pequeño “uf, estás describiendo exactamente lo que me pasa”… probablemente no sea casualidad. Quizá es que ha llegado el momento de salir del bucle, de dejar de intentar hacerlo todo sola y de probar un acompañamiento profesional.
Si buscas una mentora para mujeres profesionales, emprendedoras o autónomas que te ayude a recuperar claridad, foco y dirección, puedes escribirme y vemos si mi mentoría encaja contigo y con el punto en el que estás ahora mismo.
Si no es tu momento, quizá estas palabras le vengan bien a alguna mujer que tengas cerca y quieras compartirle este texto. Te agradecería mucho que lo hicieras y estoy segura de que ella también.
¡Gracias por llegar hasta aquí! A continuación te dejo algunas de las preguntas que más me hacéis sobre las mentorías para mujeres profesionales.
Preguntas frecuentes sobre mis mentorías para mujeres profesionales
¿Para quién es una mentoría profesional?
Una mentoría profesional está pensada para mujeres que sienten que podrían avanzar mucho más de lo que están avanzando ahora mismo, pero que necesitan claridad, foco o acompañamiento para conseguirlo.
Trabajo sobre todo con mujeres emprendedoras, autónomas, profesionales y mujeres en transición laboral que quieren crecer, reinventarse o tomar decisiones importantes con más seguridad.
Algunas están empezando un proyecto y tienen muchas dudas. Otras llevan años trabajando muchísimo y sienten que se han quedado atascadas. Y muchas simplemente están cansadas de sostenerlo todo solas mientras intentan aparentar que pueden con todo.
No hace falta estar fatal para pedir este tipo de ayuda o de acompañamiento. A veces simplemente llega un momento en el que sabes que necesitas parar, ordenar ideas y dejar de girar en círculos.
¿Las mentorías son online o presenciales?
Las mentorías pueden hacerse tanto online como presenciales en Valencia ciudad.
La mayoría de mujeres eligen el formato online porque les permite tener flexibilidad real y encajar las sesiones con su trabajo, hijos, negocio o rutina diaria sin complicarse más.
Las sesiones se realizan por videollamada, tienen una duración de 60 minutos y pueden hacerse de forma individual o mediante bonos de varias sesiones para trabajar procesos más profundos y continuados.
Y sinceramente, algo que descubro constantemente es que la cercanía no depende de una pantalla. Depende de sentirte escuchada, entendida y acompañada de verdad en el punto en el que estás.
¿Cuándo merece la pena contar con una mentora?
Normalmente merece la pena cuando empiezas a darte cuenta de que llevas demasiado tiempo bloqueada en el mismo sitio.
- Cuando piensas mucho y avanzas poco.
- Cuando trabajas muchísimo pero los resultados no llegan como esperabas.
- Cuando sabes lo que tendrías que hacer, pero te cuesta tomar decisiones o mantener el foco.
- También cuando estás empezando un negocio y no quieres perder meses dando vueltas sola, o cuando tu proyecto ya existe pero te sientes desbordada, agotada o desconectada de la ilusión inicial.
Una mentoría no hace magia ni te cambia la vida en una sesión. Pero sí puede ayudarte a ver claro mucho antes, dejar de autosabotearte y avanzar con más dirección y menos ruido mental.
Si quieres ampliar más la información sobre mis mentorías personalizadas, puedes hacerlo pinchando en este enlace.